Trabajo social y compromiso de estudiantes con la comunidad

Instituto Linares

De qué se trata
Cómo se desarrolla
Logros
Desafíos

De qué se trata

La parte social es la parte que más mueve mi vida, de hecho si alguien me pregunta mi vocación, mi vocación es el servicio, las acciones que van más allá del colegio, el impacto que puedan tener las acciones del centro de alumnos y del colegio dentro de la sociedad de Linares. Yo siento que hacer algo por los demás es lo mejor que puedo hacer en mi último año de escolaridad”.

(Testimonio estudiante)

El Instituto Linares organiza actividades de trabajo social dirigidas a estudiantes de todos los niveles educativos, que son coordinadas conjuntamente por la Pastoral del colegio y el Centro de Estudiantes.

Los trabajos desarrollados surgen de la vocación social histórica del colegio y tienen como principios subyacentes la solidaridad, la generosidad, el compromiso y la conciencia social. Se espera que, vinculándose y apoyando a la comunidad, el estudiantado desarrolle mayor empatía con los otros, así como una disposición a mejorar la vida social de la región y el país.

Cómo se desarrolla

Un trabajo comunitario que es tradición del colegio

En el Instituto Linares se desarrollan a lo largo del año distintas actividades de servicio social que vinculan a los y las estudiantes con distintos grupos de la comunidad. Esto responde a una tradición muy arraigada en el colegio de trabajo en terreno como parte esencial del proceso formativo de sus estudiantes. Estas acciones son coordinadas por el Departamento Pastoral y algunas de ellas reciben la colaboración del Centro de Estudiantes.

Actividades sociales a lo largo de todos los niveles

Las actividades de trabajo social se desarrollan de manera progresiva y constante en los distintos niveles educativos, reconociéndose una continuidad que parte en los niveles menores y culmina en la enseñanza media.

Ellos salen a trabajar, a hacer mediaguas, piden ayuda, o a trabajar en hogares de ancianos, de menores, a pintar, a ordenar, a ordenar leña. Una vez fueron a los campos y estaban dos o tres días en el campo y formaban parte de una familia”.

(Testimonio del asesor del Centro de Estudiantes)

Actividades en educación básica

En los primeros niveles educativos, las instancias de trabajo social son más simples e implican realizar actividades en instituciones cercanas al colegio. Para ello la Pastoral identifica y contacta qué organizaciones del entorno (jardines, hogares de ancianos, de menores) pueden requerir apoyo del establecimiento.

Actividades en educación media

Los trabajos de invierno y verano -que suelen implicar salir de Linares por más de un día- involucran principalmente a estudiantes de enseñanza media.

Para participar de estas actividades, se realiza una convocatoria al estudiantado y los interesados salen a terreno y colaboran. En el trabajo social en localidades los y las jóvenes apoyan con su trabajo en todos los posibles ámbitos requeridos por la comunidad del lugar: pintar, construir, arreglar, acompañar. El objetivo de esto es responder a las necesidades particulares de las personas donde se despliega el trabajo social.

No voy a trabajos de invierno a construir una mediagua, sino que voy a trabajos de invierno a servir con todo, con mi disposición”.

(Testimonio estudiante)

Logros

No todo va a ser PSU o puntaje para la prueba, porque la idea es formar gente lo más íntegra posible, que no sean solo buenas académicamente, sino que también sean buenas personas”.

(Testimonio docente)

Con las actividades de trabajo social se ha logrado expandir el tipo de formación que reciben los y las estudiantes, no sólo desarrollando una formación académica, sino que también profundizando su preparación integral.

Al participar de estas actividades el alumnado desarrolla una actitud más empática, de preocupación por los otros y por el entorno, involucrándose con fenómenos que ocurren fuera del colegio.

Los y las estudiantes valoran que estas iniciativas les entregan oportunidades para ser ciudadanos activos, que no dejan que los problemas pasen sino que se hacen parte de ellos y de su solución. Alumnos y alumnas se dan cuenta que pueden ayudar y colaborar desde su lugar como jóvenes.

De manera progresiva en los distintos niveles de enseñanza el estudiantado ha podido desarrollar una conciencia social, enfrentarse a la diversidad y vivir en primera persona las diferencias sociales de su entorno.

Lo que más llama es el tema social, este colegio intenta ayudar en todo sentido, cuando pasó lo del norte, que necesitaban agua. Y eso lo organizamos nosotros. Siempre el colegio se mueve mucho por eso, por la adversidad. Es como el sello del colegio. Estamos al servicio de la comunidad”.

(Testimonio estudiante)

Desafíos

Si bien se reconoce que actualmente el colegio cuenta con una amplia participación, siempre es difícil fomentar y sostener el involucramiento estudiantil en estas instancias. En ese sentido un desafío constante es generar mecanismos que favorezcan la participación de todo el estudiantado y no sólo de una minoría o de los más interesados.

Este desafío para la participación también se extiende a otros actores de la comunidad educativa: es necesario lograr el compromiso en apoderados y profesores, especialmente si se tiene en cuenta que este tipo de actividades suele exigir un ‘extra’ en la dedicación de los y las docentes.

El estudiantado también desafía al colegio a generar espacios más diversos de vinculación con el entorno para avanzar hacia la imagen de una escuela más conectada con su alrededor.

El colegio podría abrirse aún más, mostrar aún más las cosas que no están funcionando allá fuera, en Linares”

(Testimonio estudiante)

En esa dirección, un desafío que impone una práctica como esta, es generar instancias para reflexionar críticamente sobre las experiencias de trabajo social desarrolladas. De este modo es posible pasar de un conocimiento vivencial y empático del entorno a un pensamiento crítico sobre los problemas sociales que están relacionados a esa realidad.

Junto con ello, una práctica como esta invita a profundizar su dimensión formativa mediante el diseño de proyectos de servicio comunitario integrados al currículum escolar, tal como sugiere la metodología de aprendizaje-servicio. Así, los y las estudiantes mientras aportan a la solución de problemas comunitarios también aplican y profundizan sus aprendizajes escolares.

Zona:

Región del Maule, Linares

Dependencia:

Particular subvencionado

Matrícula:

1206 estudiantes


Espacio Educativo:

Vinculación con el medio


Nivel educativo:

Educación básica

Educación media


Tema:

Valores y actitudes para la vida en democracia


Email:

institutolinares@terra.cl

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